México supera los 130 millones de habitantes, pero envejece y cada vez tiene menos hijos

Ciudad de México.— México alcanzó 130.9 millones de habitantes, pero detrás de esta cifra se encuentra un profundo cambio en la estructura demográfica del país: la población envejece mientras las mujeres tienen cada vez menos hijos.

De acuerdo con los resultados de la Encuesta Intercensal 2025 del INEGI, México llegó a 130 millones 911 mil 314 habitantes. Sin embargo, el crecimiento poblacional ocurre a un ritmo cada vez menor.

Uno de los datos que más llama la atención es la caída de la fecundidad. La Tasa Global de Fecundidad pasó de 1.9 hijos por mujer en 2019 a apenas 1.2 en 2024, lo que refleja una reducción significativa en el número de hijos que tienen las familias mexicanas.

México también está envejeciendo

La transformación demográfica también se observa en la edad de la población. La edad mediana pasó de 29 años en 2020 a 32 años en 2025; es decir, la mitad de los habitantes del país tiene 32 años o menos y la otra mitad tiene 32 años o más.

El envejecimiento no ocurre al mismo ritmo en todas las entidades. Chiapas registra una edad mediana de 26 años, mientras que Ciudad de México alcanza los 37 años, la más elevada del país.

La disminución de la fecundidad también se refleja en los nacimientos. Durante 2024 se registraron 1 millón 672 mil 227 nacimientos, una cifra considerablemente menor a la registrada una década atrás.

Un México con menos niños y más adultos

Los datos muestran una transición demográfica que modificará las necesidades del país durante los próximos años. Una población con menos niños y una mayor proporción de adultos y adultos mayores tendrá efectos sobre el mercado laboral, las pensiones, los servicios de salud, la vivienda, la educación y los sistemas de cuidados.

El crecimiento poblacional, por tanto, ya no cuenta toda la historia. México tiene más de 130 millones de habitantes, pero su dinámica demográfica está cambiando: nacen menos niños, las familias son más pequeñas y la población envejece progresivamente.

El desafío para las próximas décadas será adaptar las políticas públicas y la economía a una sociedad que tendrá una composición muy distinta a la de generaciones anteriores.