Ciudad de México.— El gobierno de México abrirá esta semana un debate nacional sobre el uso de teléfonos celulares y dispositivos digitales en las escuelas de educación básica. Más de un millón de maestras y maestros serán consultados los próximos 24 y 25 de agosto para conocer su opinión y propuestas antes de definir una posible regulación nacional.
El ejercicio se realizará durante la fase intensiva del Consejo Técnico Escolar, previo al inicio del ciclo escolar 2026-2027, y abarcará más de 200 mil planteles de las 32 entidades federativas.
La presidenta Claudia Sheinbaum explicó que el uso de celulares será el primer tema de una discusión más amplia sobre el impacto de las redes sociales y las plataformas digitales en niñas, niños y adolescentes.
De acuerdo con la mandataria, 16 estados ya cuentan con algún tipo de regulación sobre el uso de estos dispositivos en las escuelas, por lo que el gobierno federal analiza la posibilidad de establecer criterios a nivel nacional.
No se trata solamente de prohibir celulares
El secretario de Educación Pública, Mario Delgado, ha planteado que la discusión debe ir más allá de determinar si los teléfonos deben prohibirse dentro de las aulas.
La SEP ha señalado que el objetivo es construir una cultura digital de uso consciente, crítico y responsable, tomando en cuenta las opiniones de docentes, directivos, madres, padres y tutores. La dependencia también ha anunciado foros regionales para ampliar la discusión.
La consulta a los maestros será, por tanto, el primer paso para conocer qué ocurre directamente en las escuelas y qué medidas consideran viables quienes trabajan diariamente con los estudiantes.
La discusión también contempla otros problemas relacionados con las plataformas: el uso excesivo de dispositivos, el llamado scrolling infinito, las recomendaciones automatizadas, la exposición de menores a contenido no solicitado y el contacto con adultos desconocidos.
El debate alcanza a los algoritmos de las plataformas
Durante la conferencia presidencial también participó Ravi Iyer, psicólogo y director gerente del Psychology of Technology Institute del Neely Center de la Universidad del Sur de California, quien trabajó durante casi cinco años en Meta en equipos relacionados con datos, investigación y producto.
Iyer ha cuestionado que la discusión sobre seguridad digital se concentre únicamente en el comportamiento de los usuarios. Desde su experiencia en la industria tecnológica, sostiene que las propias decisiones de diseño de las plataformas pueden incentivar un mayor tiempo de uso.
Entre los elementos que identifica están los algoritmos orientados al engagement, el desplazamiento infinito, la reproducción automática, las notificaciones, la gamificación, las rachas y los contadores de “me gusta”. En una comparecencia ante legisladores británicos, explicó que estas características pueden combinarse para hacer que los usuarios permanezcan más tiempo en las plataformas.
El especialista ha defendido que la responsabilidad no debe recaer exclusivamente en los menores o sus familias, sino también en las compañías que diseñan los productos digitales.
¿Qué riesgos enfrentan los menores?
Uno de los principales puntos de preocupación es el tiempo que niñas, niños y adolescentes pasan frente a las pantallas.
Iyer señaló ante el Parlamento británico que estudios citados durante la discusión muestran que 45% de los jóvenes consultados considera que utiliza demasiado las redes sociales, mientras otro 45% reporta afectaciones en el sueño. También habló de problemas relacionados con el uso excesivo, la comparación social y la exposición a contenidos que los propios menores no estaban buscando.
La preocupación también alcanza a los contenidos sexuales no solicitados.
Una investigación interna de Meta citada en documentos judiciales encontró que 13% de los usuarios de Instagram de entre 13 y 15 años había recibido insinuaciones sexuales no deseadas durante los siete días previos. Otra encuesta interna, revelada posteriormente en un litigio, encontró que 19% de los usuarios de ese mismo rango de edad había visto desnudos o imágenes sexuales no solicitadas.
Estos datos forman parte de litigios y discusiones regulatorias en Estados Unidos y no significan que todos los menores estén expuestos de la misma manera, pero sí han alimentado el debate sobre la responsabilidad de las plataformas y sus sistemas de recomendación.
México se suma a una discusión internacional
La discusión mexicana ocurre mientras distintos países están endureciendo sus políticas de protección digital para menores.
Australia estableció restricciones para usuarios menores de 16 años y Reino Unido anunció en junio que avanzará hacia una restricción similar. Ravi Iyer ha defendido que las políticas de edad deben combinarse con cambios en el diseño de las plataformas y no limitarse a trasladar la responsabilidad a los menores.
En Europa también se discuten mecanismos para exigir a las plataformas diseños más seguros para menores, mientras distintos gobiernos analizan medidas relacionadas con la verificación de edad, algoritmos y sistemas de recomendación.
¿Qué sigue después de la consulta?
La discusión del 24 y 25 de agosto no representa, por sí misma, la entrada en vigor de una prohibición nacional de celulares.
El gobierno primero busca recoger la experiencia de docentes y comunidades escolares para definir qué medidas podrían aplicarse. Posteriormente, el debate se extenderá a madres, padres, tutores y otros sectores de la sociedad.
La intención es determinar cómo establecer un equilibrio entre el aprovechamiento educativo de la tecnología y la necesidad de proteger a niñas, niños y adolescentes frente a los riesgos asociados con su uso excesivo o con determinadas características de las plataformas digitales.
Así, el debate que inicia en las aulas mexicanas no se limita a una pregunta: ¿deben los alumnos llevar o no celular a la escuela?
La discusión de fondo será quién debe asumir la responsabilidad por los riesgos digitales: los estudiantes, las familias, las escuelas, el gobierno o las propias empresas tecnológicas.



