Ciudad de México, México.- El gobierno mexicano abrió un debate nacional para evaluar posibles restricciones al uso de redes sociales por parte de niños y adolescentes, una medida que busca proteger la salud mental de los menores frente al creciente impacto de las plataformas digitales.
El secretario de Educación Pública, Mario Delgado, explicó que la iniciativa surge ante la preocupación internacional por los efectos que las redes sociales pueden tener en el bienestar emocional y el desarrollo de los estudiantes.
Las autoridades mexicanas iniciaron un periodo de consultas con especialistas, padres de familia, docentes y comunidades educativas, proceso que deberá concluir con propuestas concretas de regulación antes de junio.
La discusión se inspira en medidas adoptadas recientemente en otros países. Australia se convirtió en diciembre de 2025 en el primer país del mundo en prohibir el acceso a redes sociales a menores de 16 años, mientras que Francia aprobó una ley similar para menores de 15 años, pendiente aún de ratificación en el Senado. Otras naciones como España, Dinamarca e Indonesia analizan restricciones parecidas.
Para Mario Delgado, el Estado tiene un papel fundamental en la protección de los menores dentro del entorno digital.
“El Estado tiene la responsabilidad de la tutoría en la educación de los menores de edad. Ahí es donde debemos pensar en establecer ciertos límites”, afirmó al referirse a la necesidad de revisar el funcionamiento de estas plataformas.
El funcionario también cuestionó la responsabilidad de las empresas tecnológicas en el control de contenidos que circulan en sus redes.
Según señaló, compañías como Meta, Facebook o TikTok priorizan el crecimiento de usuarios y seguidores, mientras que existen pocos filtros efectivos para evitar contenidos que puedan afectar el bienestar emocional de niñas, niños y adolescentes.
Desde el sector tecnológico, TikTok aseguró que ya aplica medidas para impedir el uso de su plataforma por menores de edad. La empresa recordó que las cuentas están prohibidas para usuarios menores de 13 años y que los perfiles de adolescentes entre 13 y 17 años cuentan con más de 50 configuraciones automáticas de seguridad, privacidad y protección.
Entre esas herramientas se incluyen controles parentales, restricciones para enviar mensajes directos, limitaciones para transmisiones en vivo y controles de tiempo de uso, además de configuraciones que impiden que las cuentas de adolescentes sean recomendadas a otros usuarios.
La empresa Meta, propietaria de Facebook e Instagram, mantiene políticas similares, aunque ambas compañías han recibido críticas debido a las dificultades para garantizar que los usuarios cumplan realmente con los límites de edad.
Para el titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP), el problema central es que muchas redes sociales se han convertido en espacios donde circulan contenidos violentos, pornográficos o situaciones de ciberacoso, lo que representa un riesgo directo para los estudiantes.
Sin embargo, Delgado aclaró que cualquier regulación deberá surgir de un proceso participativo, y no de una decisión unilateral del gobierno.
“Queremos que las propuestas surjan de la experiencia de los padres de familia, maestros y comunidades educativas, para definir cuáles deberían ser los límites y cómo aplicarlos”, explicó.
El debate forma parte de una iniciativa más amplia impulsada por la SEP para analizar el impacto de las tecnologías digitales en la educación y en la salud mental de los jóvenes.
Como parte de ese proceso, recientemente se presentó en un foro organizado por la SEP y la UNESCO la experiencia de Australia, país que ya aplica restricciones legales al uso de redes sociales por menores.
De acuerdo con autoridades australianas, la medida ha contribuido a mejorar el ambiente escolar, reducir el acoso digital y aumentar la concentración de los estudiantes en clase.
La legislación de ese país limita el acceso de menores a plataformas como TikTok, Instagram y YouTube, y contempla multas de hasta 32 millones de dólares para las empresas que no adopten medidas razonables para impedir el acceso de menores.
El propio Mario Delgado reconoció que el modelo australiano le parece interesante, incluso desde su experiencia personal como padre.
“A mí me gusta el modelo australiano, personalmente”, señaló, aunque aclaró que esa opinión no representa una postura oficial del gobierno.
Por ahora, el gobierno mexicano no ha planteado prohibir los teléfonos móviles dentro de las escuelas públicas, pero sí busca impulsar una cultura digital más responsable, crítica y consciente entre los estudiantes.
Las consultas también incluirán a las empresas tecnológicas responsables de estas plataformas, con el objetivo de construir un marco regulatorio que equilibre libertad digital, innovación tecnológica y protección de la salud mental de los menores.



