La vida en la Tierra depende de una atmósfera rica en oxígeno, pero esta condición no es permanente. Un estudio conjunto de la Universidad de Toho, en Japón, y el Georgia Institute of Technology, con apoyo de la NASA, ha modelado la evolución futura del planeta y ha determinado que la Tierra mantendrá niveles suficientes de oxígeno durante aproximadamente mil millones de años más.
Según los científicos, la atmósfera rica en oxígeno representa solo una fracción del tiempo en el que la Tierra puede albergar vida. A medida que el Sol envejezca, su aumento de energía acelerará procesos como la erosión de las rocas, lo que reducirá el dióxido de carbono disponible. Sin suficiente CO2, la fotosíntesis disminuirá, afectando la producción de oxígeno y provocando un colapso gradual de la atmósfera respirable.
Los investigadores advierten que, cuando esto ocurra, la vida compleja como la conocemos —animales, plantas y ecosistemas actuales— no podrá sobrevivir, dejando paso únicamente a formas de vida microbiana adaptadas a condiciones extremas, similares a las de la Tierra primitiva.
El estudio también tiene implicaciones en la búsqueda de vida en otros planetas. La presencia de oxígeno en un exoplaneta se considera un indicio de habitabilidad, pero esta investigación muestra que el oxígeno solo ocupa entre el 20 y 30 % del tiempo habitable de un planeta. Esto significa que un mundo puede ser habitable sin mostrar oxígeno o haberlo perdido ya.
A pesar de la alarma que pueden generar los titulares, los científicos enfatizan que esta proyección no tiene relación con el cambio climático actual, el cual ocurre en escalas de décadas o siglos. Sin embargo, subrayan que la habitabilidad de la Tierra no es eterna, y que la protección del planeta sigue siendo una responsabilidad inmediata para la humanidad.



