DUBÁI, Emiratos Árabes Unidos (AP) — Estados Unidos e Irán alcanzaron un acuerdo inicial el lunes que ampliaría su frágil alto el fuego y conduciría a la reapertura del estrecho de Ormuz, aunque persistían desafíos significativos, como si Israel continuará su ofensiva en Líbano.
Los detalles del acuerdo no se han hecho públicos. Estados Unidos dijo que se firmó electrónicamente el domingo, pero que no se implementará hasta una firma formal. El primer ministro paquistaní Shehbaz Sharif un mediador clave, anunció que eso ocurrirá el viernes en Ginebra. Incluso si el estrecho — una vía fluvial crucial para el petróleo y el gas natural del mundo — se abre por completo entonces, probablemente pasarán meses antes de que la crisis energética global provocada por su cierre comience a aliviarse.
Israel se unió a Estados Unidos en el lanzamiento de la guerra el 28 de febrero, pero no forma parte del acuerdo. El ministro de Defensa de Israel advirtió el lunes que el país no se retiraría de las tierras ocupadas en Líbano, donde Israel combate al grupo político y militar Hezbollah, respaldado por Irán.
Un portavoz en la oficina del primer ministro, Benjamin Netanyahu, declaró que Israel seguirá defendiéndose contra cualquier amenaza. Eso por sí solo podría descarrilar el acuerdo, ya que Irán ha insistido en que cualquier acuerdo para poner fin a la guerra incluya el fin de los combates en Líbano.
Pero el acuerdo también enfrenta otros desafíos importantes. Contempla apenas 60 días para decidir qué hacer con las reservas de uranio altamente enriquecido de Irán y su programa atómico, que Estados Unidos e Israel temen que pueda usarse para construir un arma atómica, pese a la insistencia de Teherán de que es pacífico. Eso tomó años en resolverse en el acuerdo nuclear de 2015 de Teherán con las potencias mundiales.
El presidente estadounidense Donald Trump retiró unilateralmente a Estados Unidos de ese acuerdo en su primer mandato, preparando el terreno para las tensiones que culminaron en la guerra actual, que ha matado a miles en todo Oriente Medio, incluidos los principales líderes de la teocracia de Irán, y ha elevado los precios del combustible, los alimentos y otros productos básicos mucho más allá de la región.
El estrecho de Ormuz no se abrirá hasta que se firme el acuerdo
Al principio de la guerra, los ataques iraníes contra barcos prácticamente paralizaron al tráfico en el estrecho de Ormuz — por el que antes del conflicto pasaba una quinta parte del petróleo y el gas natural del mundo. Trump impuso un bloqueo en respuesta.
El viceministro iraní de Exteriores, Kazem Gharibabadi, indicó que Irán no comenzaría a implementar el acuerdo hasta después de la ceremonia de firma. El ejército estadounidense señaló que el bloqueo seguirá vigente “pendiente de la ejecución” del acuerdo.
“No intente cruzar hasta que se dé una dirección explícita”, sostuvo la fuerza estadounidense el lunes en un aviso a los buques mercantes.
Trump, que enfrentó presión para poner fin a la guerra antes de las elecciones legislativas de mitad de mandato en noviembre, apuntó que “muchas cosas grandiosas van a suceder en Oriente Medio ahora mismo”.
“Lo que es muy importante, el petróleo se está desplomando, y la bolsa está subiendo como un cohete hoy”, aseguró el mandatario el lunes en la cumbre del G7 en Francia.
Aunque el acuerdo prevé la apertura “inmediata” del estrecho y el levantamiento del bloqueo, el proceso llevará tiempo porque hay minas en el estrecho y los barcos no están dispuestos a atravesarlo, según un alto funcionario estadounidense que habló con periodistas bajo condición de anonimato para discutir los lineamientos del acuerdo.
Los detalles siguen siendo escasos, pero se esperan pronto
Un segundo alto funcionario estadounidense dijo a los periodistas que los detalles del acuerdo se darían a conocer en los próximos dos días.
El memorando de entendimiento incluye la posibilidad de liberar los fondos congelados de Irán, aliviar las sanciones y crear un fondo de 300.000 millones de dólares para reconstruir Irán, todo lo cual estaría vinculado a que Irán cumpla con parámetros, reveló la fuente.
Los funcionarios dijeron que las conversaciones técnicas comenzarían el viernes después de la ceremonia de firma y que el vicepresidente JD Vance encabezaría las negociaciones por Estados Unidos.
Israel dice que no se retirará de Líbano
El éxito del acuerdo depende al menos en parte de lo que ocurra entre Israel y Hezbollah en Líbano. El bombardeo de Israel de los suburbios del sur de Beirut el domingo casi descarriló las negociaciones, y un ataque anterior llevó a Irán a disparar contra Israel y a Israel a responder con fuego.
El ministro israelí de Defensa, Israel Katz, señaló que su país planea permanecer “indefinidamente” en las tierras que controla en Líbano, así como en Siria y la Franja de Gaza. Katz también amenazó con que, si Irán ataca a Israel por los ataques israelíes en Líbano, Israel atacará a Irán con “gran fuerza”.
En respuesta a preguntas sobre la postura de Israel respecto al acuerdo, David Mencer, un portavoz en la oficina de Netanyahu, dijo a The Associated Press que Israel y Estados Unidos siguen plenamente alineados en impedir que Irán obtenga armas nucleares. Pero añadió que Israel no tolerará ataques de Hezbollah contra su territorio.
Israel y Estados Unidos comenzaron la guerra aparentemente en estrecha coordinación, pero la guerra ha creado profundas fracturas entre ellos, con Trump ansioso por poner fin a un conflicto que es profundamente impopular entre el público estadounidense y Netanyahu decidido a destruir a Hezbollah. Trump parece haberse frustrado cada vez más con el líder israelí, incluso insultándolo ocasionalmente en público, incluido decirle a The New York Times el domingo que era un “tipo muy difícil”.
Libaneses viajan para revisar sus hogares
Como señal de la fragilidad del acuerdo, el ejército libanés pidió a los residentes que no se apresuren a regresar a las aldeas fronterizas, diciendo que deben seguir las instrucciones militares debido al peligro de “violaciones y agresiones israelíes”.
Sin embargo, muchos libaneses que habían huido tras las órdenes israelíes de evacuación y los intensos combates se dirigían al sur para revisar sus hogares. Celine Fayad, conduciendo hacia el sur, aseguró que pondrá a prueba hasta dónde puede llegar. Su aldea, Aitaroun, está a lo largo de la frontera con Israel. Fue de las primeras en ser ocupada y yace en ruinas.
“Esperábamos regresar”, aseveró. “Gracias a Irán”.
Ali Haidar estuvo entre los primeros en regresar a Nabatiye, la ciudad sureña en el corazón de las más recientes operaciones militares israelíes, donde muchos edificios centrales han quedado reducidos a polvo.
“Esto solía ser nuestro hogar, nuestro hogar de la infancia donde tenemos todos nuestros recuerdos. Aquí crecimos. Ahora se fue”, expresó Haidar. “Volveremos a escombros y arena. Es mejor que estar desplazados”.
Hezbollah, mientras tanto, atribuyó a Irán un “logro importante” al alcanzar el acuerdo, que dijo podría conducir a “la liberación total de nuestra tierra, el regreso de nuestros prisioneros a su patria y familias”, y la reconstrucción de las zonas devastadas por la guerra.
Además de elogiar el acuerdo, el grupo libanés se expresó comprometido a resistir a Israel “hasta que se logre la retirada total”.
Líderes mundiales acogen con satisfacción el acuerdo
A pesar de la incertidumbre, dirigentes desde Europa hasta China acogieron con satisfacción el acuerdo. El presidente francés Emmanuel Macron, que está recibiendo a Trump y a otros líderes mundiales en una cumbre del Grupo de los Siete esta semana, afirmó que Francia y otros países están “listos para actuar muy rápidamente” para ayudar a restablecer el tráfico marítimo normal en el estrecho una vez que Estados Unidos e Irán acuerden una misión de ese tipo.
Otros han expresado cautela de que el acuerdo sigue siendo provisional. El ministro de Exteriores de Luxemburgo, Xavier Bettel, señaló: “Queda mucho para el viernes”.



