Ciudad de México.-El Departamento de Estado justificó la medida por una nueva capacitación para funcionarios consulares, enfocada en reforzar la revisión de los solicitantes y el criterio de “carga pública”.
El gobierno de Donald Trump ordenó una pausa temporal en las entrevistas para visas de inmigrante que se realizan en embajadas y consulados de Estados Unidos alrededor del mundo.
La medida comenzó a implementarse esta semana y afecta a solicitantes que se encuentran en distintas etapas del proceso consular, incluidos algunos que ya tenían una entrevista programada.
De acuerdo con el Departamento de Estado, la suspensión está relacionada con una nueva iniciativa global de capacitación para funcionarios consulares. El objetivo es proporcionarles herramientas para realizar evaluaciones más “integrales y consistentes” de los solicitantes, particularmente sobre la posibilidad de que dependan de determinados beneficios públicos una vez que ingresen a Estados Unidos.
Entrevistas serán reprogramadas
La decisión generó incertidumbre entre miles de personas que ya habían avanzado en sus procesos migratorios.
Solicitantes con entrevistas previamente programadas recibieron notificaciones de embajadas y consulados en las que se les informó que sus citas serían pospuestas. En algunos casos, se les indicó que posteriormente recibirán una nueva fecha.
Hasta el momento, el Departamento de Estado no ha establecido públicamente cuánto durará la pausa ni cuándo se reanudarán normalmente las entrevistas.
La suspensión, sin embargo, no significa que los procesos hayan sido cancelados de manera definitiva. Se trata de una interrupción temporal del calendario de entrevistas mientras los funcionarios reciben la capacitación ordenada por Washington.
No afecta de la misma forma a las visas de turista
La medida está enfocada principalmente en visas de inmigrante, destinadas a personas que buscan establecerse permanentemente en Estados Unidos y eventualmente obtener la residencia.
Entre los afectados se encuentran personas que solicitan visas por vínculos familiares y determinados inmigrantes patrocinados por empleadores.
Las visas de no inmigrante, como las de turismo y negocios, no forman parte de esta suspensión global de la misma manera. Por ello, la medida no significa que Estados Unidos haya cerrado todos sus servicios de visas en el extranjero.
“Carga pública”, el nuevo foco de revisión
Uno de los principales elementos de la capacitación será reforzar la evaluación del criterio conocido como “carga pública” (public charge).
La legislación migratoria estadounidense contempla circunstancias en las que una persona puede ser considerada inadmisible si las autoridades determinan que probablemente dependerá de determinados beneficios públicos.
La administración Trump busca que los funcionarios consulares apliquen estos criterios de manera más uniforme y evalúen con mayor detalle la situación económica y las circunstancias de quienes solicitan una visa de inmigrante.
Parte de una política migratoria más amplia
La pausa ocurre en medio del endurecimiento de la política migratoria impulsada por Trump durante su segundo mandato.
En los últimos meses, Estados Unidos ha incrementado la revisión de solicitantes y titulares de visas, además de intensificar los controles de antecedentes.
El Departamento de Estado informó el 10 de agosto que había revocado más de 175 mil visas durante la administración Trump. Según la dependencia, muchas cancelaciones estuvieron relacionadas con encuentros con autoridades policiales y delitos como agresiones, conducir bajo los efectos del alcohol o drogas, robos y delitos vinculados con sustancias ilícitas.
También preparan medidas contra solicitantes de asilo
La suspensión de entrevistas se produce pocos días después de que la administración anunciara otra medida migratoria.
El gobierno estadounidense prepara la revocación de visas B1 y B2 —de negocios y turismo— de extranjeros que ingresaron al país con esos documentos y posteriormente solicitaron asilo.
De acuerdo con reportes citados en el material, la medida podría alcanzar hasta 200 mil personas, aunque la cifra final todavía no está determinada.
¿Qué deben hacer quienes ya tenían cita?
Las personas que tenían una entrevista programada deberán revisar constantemente su correo electrónico y los canales oficiales de la embajada o consulado correspondiente.
Una cita pospuesta no significa que la solicitud haya sido rechazada. El caso continúa en proceso y la entrevista deberá ser reprogramada cuando se restablezca el calendario consular.
Por ahora, la principal incertidumbre es cuánto durará la suspensión, ya que el Departamento de Estado no ha anunciado una fecha para la reanudación normal de las entrevistas.
La medida representa un nuevo obstáculo para familias que buscan reunirse en Estados Unidos, trabajadores que esperan obtener una visa de inmigrante y otros solicitantes que llevan meses o años en procesos migratorios.
Mientras la administración Trump sostiene que la capacitación permitirá aplicar de manera más estricta y uniforme las normas migratorias, organizaciones defensoras de los inmigrantes advierten que el endurecimiento puede generar nuevos retrasos y afectar especialmente a quienes buscan emigrar legalmente al país.



