El futbol hizo lo que la política no: partidos políticos se ponen de acuerdo en el Senado por el ascenso

Ciudad de México.— En un escenario poco habitual de consenso político, senadores de todas las bancadas se pronunciaron a favor de recuperar el ascenso y descenso en el futbol mexicano, durante una discusión en la Cámara Alta sobre la situación que atraviesa este deporte.

El respaldo de legisladores de distintos grupos parlamentarios coloca nuevamente sobre la mesa uno de los debates más importantes del futbol nacional: la posibilidad de que los clubes puedan subir y bajar de categoría con base en sus resultados deportivos.

La discusión ocurre después de que el ascenso y descenso permanece suspendido en el futbol mexicano, situación que ha generado críticas y propuestas para modificar las condiciones actuales de competencia.

Durante el debate, legisladores coincidieron en que el mérito deportivo debe tener un papel relevante dentro de la estructura del futbol profesional mexicano. La postura fue respaldada por representantes de las diferentes fuerzas políticas.

Uno de los planteamientos fue presentado por Movimiento Ciudadano, que adelantó que impulsará una iniciativa para incorporar el concepto de “mérito deportivo” dentro de la legislación, con el propósito de establecer condiciones que permitan recuperar mecanismos de competencia entre las distintas categorías del futbol profesional.

El tema trasciende la discusión deportiva, debido a que el futbol profesional también representa una actividad económica con impacto en empleos, inversión, infraestructura y desarrollo de clubes en distintas regiones del país.

La coincidencia entre las bancadas resulta particularmente llamativa en un contexto político marcado habitualmente por diferencias entre los partidos. Esta vez, sin embargo, Morena, PAN, PRI, Movimiento Ciudadano y las demás fuerzas representadas en el Senado encontraron un punto de coincidencia: el futbol mexicano necesita recuperar el mérito deportivo como elemento central de la competencia.

La discusión apenas comienza y cualquier modificación deberá pasar por el proceso legislativo correspondiente. Por ahora, el balón está en la cancha del Senado.