Ciudad de México.- Corea del Sur se prepara para aplicar una prohibición que terminará con las granjas de perros destinadas al consumo. Además, cientos de miles de animales necesitan un nuevo destino.
La medida comenzará a aplicarse en febrero de 2027. Sin embargo, cerrar las granjas y organizar la reubicación representa el mayor desafío.
Corea del Sur redujo el consumo de perros.
El consumo de perros ya había disminuido antes de aprobarse la prohibición. Una encuesta gubernamental mostró una fuerte caída entre 2015 y 2024.
Además, las generaciones jóvenes han adoptado una relación distinta con los animales. Los perros pasaron de las granjas a convertirse en animales de compañía para numerosas familias.
Las granjas de perros enfrentan el cierre.
La ley aprobada en 2024 prohíbe criar, sacrificar, distribuir y vender perros destinados al consumo. Las sanciones pueden incluir prisión y multas económicas.
El Gobierno contabilizaba 1,537 granjas registradas y cerca de medio millón de perros. Por ello, el plan contempla compensaciones, adopciones y apoyos para cerrar las instalaciones.
Los perros necesitan un nuevo destino.
La reubicación enfrenta dificultades porque muchos animales fueron criados para alcanzar un gran tamaño. Además, los refugios tienen una capacidad limitada para recibirlos.
Por otra parte, algunos ejemplares enfrentan restricciones relacionadas con su raza o características. Así, la prohibición marca el cierre de una industria, pero también plantea un reto de bienestar animal.
El último verano legal representa una transición que Corea del Sur deberá completar antes de febrero de 2027.



