Andrew Mountbatten-Windsor, conocido como el expríncipe Andrés, fue arrestado en el este de Inglaterra en el marco de una investigación por presunta conducta indebida en el ejercicio de un cargo público, relacionada con sus vínculos con el financiero convicto sexual Jeffrey Epstein.
Aunque el hermano del rey Carlos III ha negado reiteradamente cualquier irregularidad, su amistad con Epstein ha generado cuestionamientos durante más de una década y ha representado uno de los episodios más delicados para la monarquía británica.
La Policía del Valle del Támesis informó que un hombre de unos sesenta años fue arrestado y permanece bajo custodia en Norfolk. Aunque no reveló oficialmente su identidad, la corporación remitió al comunicado cuando fue consultada sobre la detención del hermano del monarca.
Investigación por envío de información confidencial
Las autoridades habían señalado previamente que estaban “evaluando” informes según los cuales Mountbatten-Windsor habría enviado información comercial confidencial a Epstein en 2010, cuando fungía como enviado especial del Reino Unido para comercio internacional. Dichos documentos formarían parte de los archivos divulgados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos.
“Tras una evaluación exhaustiva, hemos abierto una investigación sobre esta denuncia de conducta indebida en el ejercicio de un cargo público”, declaró el subdirector policial Oliver Wright. “Entendemos el gran interés público en este caso y proporcionaremos información actualizada en el momento oportuno”.
El arresto ocurrió después de que circularan imágenes de vehículos policiales sin distintivos en Wood Farm, residencia del expríncipe en la finca de Sandringham.
Carlos III se pronuncia
En un comunicado firmado como “Carlos R.”, el monarca afirmó: “Permítanme decirlo claramente: la ley debe seguir su curso”. Añadió que no hará más comentarios mientras la investigación continúe y subrayó que la familia real seguirá cumpliendo con sus deberes.
Cabe recordar que la difunta Isabel II lo apartó de sus funciones oficiales en 2019 tras una controvertida entrevista con la BBC, y posteriormente Carlos III le retiró el tratamiento de príncipe.
El caso vuelve a colocar a la Casa Real bajo el escrutinio público, en medio de una investigación que podría tener implicaciones institucionales.



