NASA y China compiten por traer las primeras muestras de Marte a la Tierra; Pekín apunta a lograrlo en 2031

China avanza con su misión Tianwen-3, prevista para 2028, mientras Estados Unidos enfrenta dificultades presupuestales y técnicas para recuperar las muestras recolectadas por el rover Perseverance. La disputa científica podría marcar un nuevo capítulo en la carrera espacial.

CIUDAD DE MÉXICO.- La exploración de Marte se ha convertido en un nuevo escenario de competencia entre Estados Unidos y China. Ambos países buscan concretar una de las misiones más complejas de la historia espacial: traer a la Tierra muestras de suelo y rocas del planeta rojo para analizarlas en laboratorios especializados.

China pretende adelantarse mediante su misión Tianwen-3, cuyo lanzamiento está previsto alrededor de 2028 y cuyo objetivo es recuperar material marciano y trasladarlo a la Tierra en 2031. De concretarse, podría convertirse en el primer país en conseguirlo.

De acuerdo con información publicada por El Sol de México, así como reportes de Space.com y la Academia China de Ciencias, el proyecto contempla el uso de dos cohetes Long March 5 para transportar los distintos componentes de la misión, entre ellos un módulo de aterrizaje, un vehículo de ascenso, una nave orbital y una cápsula de retorno.

La misión tiene como principal objetivo investigar si Marte albergó alguna forma de vida en el pasado, particularmente microorganismos, mediante el análisis de posibles biofirmas conservadas en sus materiales geológicos.

China busca adelantarse a Estados Unidos

El programa Tianwen-3 representa una apuesta estratégica para el programa espacial chino, que en los últimos años ha conseguido avances importantes en exploración planetaria, incluida su primera misión exitosa a Marte, Tianwen-1, en 2021.

Los científicos chinos esperan recolectar aproximadamente 500 gramos de material marciano. Para ello, la misión deberá aterrizar en la superficie, obtener muestras y colocarlas en un vehículo capaz de abandonar el planeta para encontrarse con una nave orbital que las transportará de regreso a la Tierra.

El científico Hou Zengqian, responsable científico del proyecto, ha señalado que la búsqueda de posibles rastros de vida pasada constituye la prioridad de la misión. También se investigarán la evolución geológica del planeta, su atmósfera y las condiciones que pudieron favorecer ambientes habitables.

Las autoridades científicas chinas prevén definir el sitio de aterrizaje hacia finales de 2026 y desarrollar instalaciones especializadas para evitar la contaminación de las muestras y proteger la biosfera terrestre.

NASA enfrenta obstáculos presupuestales y técnicos

Mientras China avanza con su proyecto, Estados Unidos enfrenta dificultades para concretar el programa Mars Sample Return (MSR), desarrollado por la NASA en colaboración con la Agencia Espacial Europea.

Desde 2021, el rover Perseverance explora el cráter Jezero, donde ha recolectado y almacenado muestras de rocas y suelo que podrían conservar información sobre la antigua presencia de agua y las condiciones necesarias para el desarrollo de vida.

Sin embargo, recuperar estos materiales representa un desafío tecnológico y financiero. La propuesta original de la NASA llegó a contemplar un presupuesto de entre 8 mil y 11 mil millones de dólares, además de retrasar el retorno de las muestras hasta 2040.

Las dificultades presupuestales y los cambios en la planificación han obligado a reconsiderar el proyecto, por lo que China podría tomar la delantera en esta competencia científica.

Japón también se suma a la exploración del sistema marciano

A esta competencia científica se suma Japón, que el 20 de octubre de 2026 lanzó su misión Martian Moons eXploration (MMX), desarrollada por su agencia espacial JAXA.

A diferencia de los proyectos estadounidense y chino, esta misión no pretende recuperar muestras directamente de Marte, sino de Fobos, una de sus dos lunas.

El objetivo es recolectar al menos 10 gramos de material y traerlos a la Tierra en 2031. Los científicos esperan determinar si Fobos es un asteroide capturado por la gravedad marciana o si se formó a partir de los restos de una antigua colisión con Marte.

El proyecto cuenta con colaboración internacional, incluida la participación de la NASA y la Agencia Espacial Europea.

La carrera por recuperar materiales del planeta rojo representa un avance fundamental para la investigación espacial. Más allá de cuál país consiga hacerlo primero, los resultados podrían ayudar a responder una de las preguntas más importantes de la ciencia: si la vida existió alguna vez fuera de la Tierra.