CIUDAD DE MÉXICO (apro).- A finales de agosto el gobierno federal espera tener una definición sobre la posibilidad de evitar que estudiantes utilicen el celular durante las clases, lo que podría aplicarse a partir del próximo ciclo escolar.
“Ese es el objetivo y poder hablarlo con las maestras, los maestros, para que podamos ya ir avanzando en algo que ya es pues prácticamente un consenso, 70 por ciento de madres y padres de familia en el país están de acuerdo en que no se utilicen los celulares durante todo el tiempo de la escuela”, afirmó la presidenta Claudia Sheinbaum.
Se tiene la meta de hacer un planteamiento para el nuevo ciclo escolar que inicia el lunes 31 de agosto, indicó.
Aunque se puede iniciar con estas medidas, el gobierno continuará con foros abiertos con académicos, así como con las asambleas del ABC de las emociones, en las que hablarán de las redes sociales, las cuales serán en las escuelas, en especial a partir de tercero de secundaria y en educación media superior, aunque analizan si también podrían incluirse en primarias y los dos primeros años de secundaria.
La mandataria federal también planea “foros más colectivos donde cualquier persona pueda participar también los estamos planteando. Entonces, para escuelas la idea es que podamos tomar una decisión este mismo mes hacia finales de agosto para el inicio del ciclo escolar. Y sobre otras regulaciones mantener la discusión”.
Además está el tema de la inteligencia artificial, que también se tendrá a discusión.
“Una infancia basada en el teléfono”
Durante la conferencia en Palacio participó a distancia Jonathan Haidt, autor del libro “La generación ansiosa”, que documenta los efectos nocivos de los teléfonos inteligentes y las redes sociales en menores de edad y jóvenes de todo el mundo.
Dijo que entre 2010 y 2015, la infancia pasó de su forma tradicional basada en el juego a lo que denominó “una infancia basada en el teléfono”.
“En aquel entonces pensábamos que nuestros hijos eran nativos digitales: crecían rodeados de teléfonos inteligentes y computadoras, y creíamos que eso los haría sumamente inteligentes y hábiles. Pero estábamos equivocados. Ahora sabemos que la infancia basada en el teléfono provoca depresión, ansiedad, trastornos alimentarios, adicción, distracción, menor capacidad de atención y aprendizaje, acoso sexual y una serie de otros daños para los adolescentes”.
Agregó que “las empresas que controlan la atención de nuestros hijos utilizaron algoritmos e Inteligencia Artificial para enganchar al máximo a cada niño con el fin de vender su atención. Luego, mintieron al respecto, pero ahora ha salido a la luz la verdad.
Refirió un “histórico caso judicial de Los Ángeles, el pasado mes de marzo” y aseguró que “las democracias del mundo están quitando los teléfonos inteligentes durante la escuela y están elevando a 16 años la edad mínima para abrir cuentas en redes sociales”.



