CIUDAD DE MÉXICO- “¿Y si sí?” No es solo una pregunta. Es el nuevo mantra del fútbol mexicano. La frase que se escucha en las tribunas del Estadio Ciudad de México, que inunda las redes sociales y que millones de aficionados repiten con el corazón en la mano mientras sueñan con la primera estrella mundialista. ¿De dónde salió realmente “¿Y si sí?”?
Lejos de ser una campaña publicitaria o un invento de marketing, la frase nació de forma orgánica y espontánea durante la Liguilla del Clausura 2026 con Pumas de la UNAM. En una entrevista para TUDN, el periodista Rodrigo Celorio le preguntó al entonces director técnico auriazul, Efraín Juárez, sobre las posibilidades del equipo universitario. Juárez, con esa ilusión que solo genera el fútbol, respondió con una contra-pregunta que lo cambió todo: “¿Y si sí? ¿Y si Pumas sí es campeón?”
La expresión caló inmediatamente entre la afición de Pumas y empezó a viralizarse en redes. Lo que parecía un momento aislado de la liga mexicana se convirtió en un fenómeno que trascendería al Tri.
Con el arranque del Mundial 2026 en casa, “¿Y si sí?” tomó otra dimensión. Las victorias contundentes de México ante Sudáfrica, Corea del Sur y especialmente el 3-0 sobre República Checa, manteniendo la portería en cero en toda la fase de grupos hicieron que la frase explotara. De las gradas a TikTok, de X a los chats familiares, todo México se pregunta lo mismo: ¿Y si esta vez sí? ¿Y si el sueño deja de ser sueño?
Otro factor que impulsó su viralidad fue un emotivo video editado de la convocatoria del Tri, musicalizado con “Hasta que te conocí” de Juan Gabriel. Esa combinación de imágenes del equipo y la voz del Divo de Juárez generó una ola emocional que recorrió el país.
¿Qué significa realmente “¿Y si sí?”?
Es más que esperanza. Es optimismo valiente. Es atreverse a soñar en un país donde históricamente el “casi” y el “jugaron como nunca, perdieron como siempre” han pesado demasiado. Actualmente, con Javier “el Vasco” Aguirre al mando, una generación joven y talentosa, y el apoyo de una afición que llena estadios, México entra a dieciseisavos con la moral por las nubes.



