Un nuevo virus detectado en humanos ha consternado a la comunidad científica. Un reciente estudio reveló que su origen está relacionado con animales marinos y que puede afectar gravemente la visión humana, incluso provocando ceguera. Se trata del Nodavirus de Mortalidad Encubierta (CMNV) el cual, al igual que el COVID-19, fue identificado por primera vez en China.
Así lo dio a conocer un estudio publicado en la prestigiada revista Nature, derivado del aumento de enfermedades oculares en el país asiático, lo que motivó investigaciones para determinar la causa. Los hallazgos muestran que la coincidencia genética entre el virus presente en los animales marinos y en el ser humano es del 98.96%. La patología asociada ha sido identificada como hipertensión ocular persistente con uveítis viral anterior (POH-VAU).
¿Cuáles son los síntomas del nodavirus?
- Hipersensibilidad lumínica: Intolerancia o molestia ante la claridad, condición conocida técnicamente como fotofobia.
- Malestar ocular: Sensación de punzadas o dolor profundo en el globo ocular.
- Irritación conjuntival: Enrojecimiento visible en la esclerótica (la parte blanca del ojo) debido a la inflamación de los vasos sanguíneos.
- Miodesopsias: Aparición de manchas flotantes o «moscas volantes» que interfieren en el campo visual.
- Agudeza visual disminuida: Percepción borrosa o falta de nitidez en las imágenes captadas.
- Ceguera parcial o total: Pérdida de la capacidad visual, la cual ocurre principalmente en cuadros de extrema gravedad.
¿Cómo se transmite el nodavirus?
- Ingesta de alimentos infectados: Consumo de frutos del mar crudos o con cocción insuficiente que actúan como portadores del patógeno.
- Gestión de ejemplares contagiados: Empleados y operarios del sector acuícola enfrentan un peligro superior al manipular especímenes o moluscos enfermos.
- Vínculo físico inmediato: Exposición de la zona ocular o lesiones cutáneas a fluidos contaminados en entornos de extracción o crianza marina.



