México enfrenta una aceleración en su tasa de calentamiento, que prácticamente se ha duplicado desde 2012, al pasar de 1.9 a 3.5 grados centígrados por siglo, de acuerdo con estimaciones dadas a conocer por especialistas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
El coordinador del Programa de Investigación en Cambio Climático (PINCC), Francisco Estrada Porrúa, advirtió que el comportamiento reciente de la temperatura en el país refleja una dinámica más acelerada que el promedio global. Según explicó, si los nuevos datos se confirman, la tasa podría alcanzar hasta 5.5 grados por centuria, lo que describió como una velocidad “enorme”.
El investigador señaló que México ya acumula un aumento de 1.9°C en 2025 y se encuentra cerca de alcanzar los 2 grados centígrados, superando la media planetaria. De mantenerse la tendencia, estimó que hacia 2040 el incremento podría rondar los 2.7°C, escenario que implicaría mayores riesgos ambientales y sociales.
Contexto internacional
En el plano global, Estrada recordó que el Acuerdo de París estableció como meta limitar el aumento de la temperatura a 1.5°C respecto a niveles preindustriales. Sin embargo, dicho umbral fue superado en 2024, cuando la anomalía promedio alcanzó 1.55°C, lo que representa un precedente relevante en la trayectoria climática mundial.
Por su parte, Michel Grutter de la Mora, director del Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático (ICAyCC), alertó que la capacidad del planeta para absorber dióxido de carbono se ha debilitado, incluidos los océanos. En términos generales, señaló que los sistemas naturales están perdiendo eficiencia para capturar emisiones, lo que agrava el problema.
El especialista llamó a evitar la normalización de la crisis climática y a reconocer que se trata de un fenómeno con implicaciones estructurales.
Impactos y proyecciones
En el análisis regional, Jorge Zavala Hidalgo apuntó que el centro del país muestra un patrón particular de calentamiento. Aunque 2025 resultó menos cálido que 2024 en esa zona, esto se atribuye a un incremento en la precipitación pluvial. Subrayó que el fenómeno no debe evaluarse únicamente por temperatura, sino también por variables como sequía, calor oceánico, aumento del nivel del mar y eventos hidrometeorológicos extremos.
A su vez, Amparo Martínez Arroyo advirtió que, de mantenerse las proyecciones actuales, México podría acercarse a los 2 grados de calentamiento en una o dos décadas, lo que situaría los impactos dentro del horizonte inmediato de planeación gubernamental. En ese sentido, planteó la necesidad de ajustar prioridades en materia ambiental.
Finalmente, Carlos Gay García recordó que el origen del fenómeno se encuentra en las emisiones de gases de efecto invernadero y enfatizó que tanto la mitigación como la adaptación son indispensables. Señaló que incluso una décima de grado adicional puede traducirse en afectaciones concretas, como reducción en rendimientos agrícolas o mayor incidencia de ciertas enfermedades.
El conjunto de advertencias perfila un escenario en el que México no solo enfrenta un calentamiento superior al promedio global, sino también una ventana cada vez más estrecha para implementar medidas que reduzcan los riesgos climáticos.



