El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que Venezuela no celebrará elecciones en los próximos 30 días, tras la captura de Nicolás Maduro durante un operativo militar ejecutado el sábado 3 de enero.
Durante una entrevista con NBC News, el mandatario sostuvo que Estados Unidos no está en guerra con Venezuela, sino con traficantes de drogas y redes criminales internacionales que, dijo, afectan directamente a su país.
Trump aseguró que la prioridad es “recuperar la salud del país”, por lo que consideró imposible organizar elecciones en el corto plazo debido a la crisis política y social.
“No se pueden celebrar elecciones. Es imposible que la gente pueda siquiera votar”, declaró el republicano, al descartar cualquier proceso electoral inmediato en territorio venezolano.
Trump condiciona a Venezuela y lanza advertencias
El presidente estadounidense exigió a Delcy Rodríguez, presidenta encargada de Venezuela, “acceso total” a los recursos naturales, incluidos los energéticos, como condición para estabilizar la situación.
Trump advirtió que, si el nuevo gobierno venezolano “no se porta bien”, su administración podría ordenar nuevos ataques contra Venezuela o incluso contra Colombia, país vecino.
Además, reiteró que empresas petroleras estadunidenses regresarán a Venezuela para reparar infraestructura, la cual, afirmó, fue construida por Estados Unidos y posteriormente “robada” por el chavismo.
El mandatario defendió la operación militar que derivó en la captura de Maduro, acusado en Estados Unidos de narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína y posesión de armamento de uso exclusivo militar.
Doctrina Donroe y control regional
Trump aseguró que esta intervención forma parte de una nueva estrategia llamada Doctrina Donroe, inspirada en la Doctrina Monroe, bajo el argumento de que “el hemisferio occidental es nuestro”.
Según explicó, tanto la operación “Resolución Absoluta” como su nueva doctrina buscan “la paz en el mundo”, aunque reconoció que implican acciones militares directas.
Las declaraciones fueron realizadas a bordo del Air Force One, durante su traslado de Mar-a-Lago, Florida, a Washington, tras pasar dos semanas en su residencia.
Finalmente, se confirmó que Marco Rubio, Pete Hegseth y Stephen Miller coordinarán la transición política en Venezuela, por instrucción directa del presidente estadounidense.



