Nueva York.— Este 11 de septiembre se cumplen 25 años de los atentados terroristas del 11-S, uno de los acontecimientos que marcó un antes y un después en la historia contemporánea y que transformó la política, la seguridad y las relaciones internacionales.
El 11 de septiembre de 2001, cuatro aviones comerciales fueron secuestrados por integrantes de la organización terrorista Al Qaeda. Dos de ellos fueron estrellados contra las Torres Gemelas del World Trade Center, en Nueva York, mientras que un tercero impactó contra el Pentágono, sede del Departamento de Defensa de Estados Unidos.
El cuarto avión, el vuelo United Airlines 93, se estrelló en Pensilvania después de que los pasajeros y la tripulación intentaran recuperar el control de la aeronave.
Los ataques provocaron la muerte de casi 3 mil personas y dejaron miles de heridos. También ocasionaron el colapso de las Torres Gemelas y graves daños en el complejo del World Trade Center.
A 25 años de distancia, el 11-S continúa siendo uno de los episodios más recordados del siglo XXI. Las imágenes de los aviones impactando contra las torres, las columnas de humo sobre Manhattan y el posterior derrumbe de los edificios permanecen en la memoria colectiva.
Un mundo diferente después del 11-S
Los atentados modificaron profundamente las prioridades de seguridad de Estados Unidos y de numerosos países.
El gobierno estadounidense emprendió la llamada “guerra contra el terrorismo”, que incluyó la intervención militar en Afganistán y, posteriormente, la invasión de Irak.
También se endurecieron los controles aeroportuarios y las medidas de seguridad en fronteras, edificios públicos y espacios considerados estratégicos.
El impacto del 11-S trascendió las fronteras estadounidenses. La lucha contra el terrorismo se convirtió en uno de los principales temas de la agenda internacional durante las siguientes décadas y generó debates sobre seguridad, derechos civiles, vigilancia y política exterior.
Un aniversario marcado por la memoria
A 25 años de la tragedia, las conmemoraciones mantienen como eje central el recuerdo de las víctimas y de quienes participaron en las labores de rescate y emergencia.
El aniversario representa también una oportunidad para reflexionar sobre las consecuencias que tuvieron aquellos ataques y sobre la manera en que modificaron la vida cotidiana y el escenario político internacional.
El 11 de septiembre de 2001 quedó así grabado como uno de los acontecimientos más trascendentales de la historia reciente, cuyas consecuencias continúan presentes un cuarto de siglo después.



