La posibilidad de que los humanos vivan hasta los 150 años dejó de ser solo una idea de ciencia ficción y comenzó a instalarse en el debate científico. Así lo afirmó el profesor Steve Horvath, experto en envejecimiento de la Universidad de California, quien sostuvo que los “grandes avances” en el campo de la salud harán posible extender drásticamente la esperanza de vida. Según el investigador, no existen dudas de que la humanidad logrará superar ampliamente los límites actuales.
El límite biológico y los avances de la ciencia
Hasta el momento, el récord de longevidad humana pertenece a la francesa Jeanne Louise Calment, quien vivió 122 años y 164 días y falleció en 1997. Sin embargo, los expertos sostienen que el techo biológico de la especie podría situarse cerca de los 150 años, una edad en la que la resistencia celular comenzaría a colapsar. Ese umbral marcaría el límite máximo de la vida humana tal como hoy se la entiende.
Innovaciones biomédicas
El especialista proyectó un futuro en el que las innovaciones biomédicas permitirán mejorar notablemente la salud y retrasar el envejecimiento. No obstante, aclaró que estas proyecciones dependen de que la humanidad logre evitar grandes catástrofes, como guerras, pandemias o un holocausto nuclear, que podrían frenar o desviar los avances científicos. Si estos obstáculos se superan, Horvath cree que la especie encontrará la manera de extender la vida de forma significativa.
Relojes biológicos precisos
Uno de los pilares de este progreso es el desarrollo de relojes biológicos cada vez más precisos, capaces de cuantificar cómo envejecen las células. Estas herramientas serían fundamentales para probar tratamientos de rejuvenecimiento y validar terapias de longevidad. Aunque el “gran avance” aún no llegó, el científico confía en que un siglo más de investigación revelará cómo ralentizar o incluso revertir ciertos procesos del envejecimiento.



